El rectorado de la Universidad Pública de El Alto acaba de entregar una motobomba para su sede experimental del área de Ciencias Agrícolas, ubicada en el poblado de Kallutaca (Laja), en el departamento de La Paz, debido a que es una zona donde actualmente no existe conexión de agua por cañería. Este hecho demuestra los grandes retos que tiene por delante ese centro de estudios en su apuesta por la enseñanza de la agricultura.

Redacción El Dossier

(El Alto – Bolivia)

El poblado de Kallutaca, ubicado en la localidad de Laja, carece de conexión de agua por cañería.

En ese lugar, el área de Ciencias Agrícolas, Pecuarias y Recursos Naturales de la Universidad Pública de El Alto (UPEA) posee una sede experimental de enseñanza (subsede), pero la escasez de ese vital servicio no es un impedimento en el camino que tiene para cumplir sus objetivos.

Para abastecerse de agua, el poblado y el centro de estudios tienen que utilizar pozos ciegos y motobombas con energía monofásica y trifásica.

La motobomba que existía en la subsede de la UPEA se malogró, recientemente, y era urgente adquirir una nueva.

Hasta que pueda existir la anhelada conexión de agua por cañería en el poblado, el rector de la UPEA, Freddy Medrano, acaba de realizar la entrega de una nueva motobomba a las autoridades de la subsede experimental de enseñanza.

“La bomba de agua para la subsede de Kallutaca –señaló el rector-  tiene el propósito de fortalecer la soberanía alimentaria y enfrentar las circunstancias que vive el país y el mundo”.

El rectorado también trabaja, en el lugar, en la conclusión del enmallado de la subsede estudiantil, el sistema de electrificación, la cancha de césped sintético y la construcción de la clínica veterinaria.

Se trata de una agenda de grandes retos que tiene por cumplir el rectorado de la UPEA, en la era de la Covid-19.

El decano del área de Ciencias Agrícolas, Jaime Cahuana Mollo, aseguró sentirse satisfecho por la dotación de esa maquinaria por parte del rectorado -cuyo costo ha sido de 15 mil bolivianos (siete mil soles)- puesto que va a servir para proveer de agua a los animales (bovinos y ovinos) así como para el riego y los cultivos.

“Las actividades agropecuarias y pecuarias se realizan con toda normalidad en la subsede de Kallutaca, respetando todas las medidas de bioseguridad impuestas desde la Organización Mundial de la Salud (OMS), velando también la salud de nuestro personal de emergencia”, concluyó Cahuana, en medio de la población y los estudiantes que esperan, algún día, tener agua por cañería.