198

Al fallecer el expresidente Alan García se pensó que las investigaciones sobre los actos de corrupción durante el gobierno aprista no tendrían continuidad. Muchas preguntas quedaron sin respuestas, más aún cuando en el marco de estas investigaciones fue García quien decidió quitarse la vida. Finalmente, las respuestas llegaron y en efecto, todo parece indicar que la decisión tomada por el ex mandatario fue para evadir la justicia, habían caído sus testaferros y empezarían a hablar, el cerca a García se había cerrado.

Según lo publicado por IDL REPORTEROS, Miguel Atala, ex vicepresidente de Petroperú, había confesado ante las autoridades de la Fiscalía que por medio suyo el expresidente Alan García había recibido aproximadamente un millón trescientos mil dólares que la empresa Odebrecht había depositado en la Banca Privada de Andorra. El intermediario para que la cuenta en esta banca se le habilite había sido Jorge Barata. El dinero fue entregado al ex mandatario en diferentes ocasiones.

La confesión de Miguel Atala menciona que en el año 2007, Luis Nava Guibert le preguntó si podía ser apoderado de una empresa offshore en Andorra para recibir dinero, supuestamente de origen lícito. Atala aceptó ya que Nava le indicó que las empresas que depositarían no tenían ninguna relación con el Estado, sin embargo nunca le precisó los montos que recibiría.

Luego de narrar como fue la propuesta de Nava, explicó su primera reunión con Jorge Barata. “Él se presentó a mi casa ubicada en la Avenida Santo Toribio 335, San Isidro. Entiendo que fue de parte del señor Luis Nava Guibert y me confirmó lo relativo a la proposición de Luis Nava Guibert […], y me dijo que se tenía que abrir una cuenta en un banco y que se tenía que hacer un depósito inicial a la cuenta de dicho banco, ese monto inicial fue de diez mil dólares. Dicha visita fue breve. Tomé nota de lo que me dijo, habiéndome indicado que se trataba de la Banca Privada de Andorra. En buena cuenta me indicó que me estaba recomendando un banco y demás información en general”. La offshore que creó en Andorra era Ammarin Investment. Para la apertura de esta un ejecutivo de la Banca de Andorra lo asesoró y le indicó que Odebrecht lo había recomendado como buen cliente.

Recién en septiembre del 2008, Atala se enteró que el dinero depositado en esa cuenta era realmente para Alan García. En un viaje para una conferencia de empresarios peruanos en Brasil, Nava le confesó a Atala dicha información. “Hasta ese momento yo sabía que en dicha cuenta existía a esa fecha un monto aproximado de 1 millón 312 mil dólares americanos, y también conocía qué empresas habían realizado dicho depósito, ya que en diversas ocasiones pude verificar los estados de dicha cuenta, habiendo advertido hasta ese entonces que existían unas cinco o seis entradas de dinero a esa cuenta, por el monto aproximado que acabo de indicar (…)”.

En el 2010 Alan solicitó reunirse con Atala en el Palacio del Gobierno. En esa reunión él mismo le dijo que el dinero de la cuenta era suyo y que tendría que entregárselo de manera progresiva. Las entregas se realizaron entre los años 2010 y 2018, cada vez que García necesitaba dinero llamaba a Atala y él le entregaba personalmente la cantidad solicitada. Las reuniones se daban en diferentes propiedades de Alan García, a veces en Las Casuarinas en Surco, luego en el domicilio del expresidente, ubicado en Miraflores, también en el Instituto de Gobierno de la Universidad San Martin de Porres donde García dictaba clases, etc.

Atala, al finalizar sus declaraciones, informó que temía por su vida y la de sus familiares ya que dentro del grupo aprista existiría un grupo radical llamado «Fuerza de Choque» que lo habría amenazado de muerte. Gracias a estas confesiones el fiscal José Domingo Pérez solicitó al Juez respectivo el cambio de prisión preventiva por la de arresto domiciliario por un lapso de 36 meses.